Hace unas semanas, el ministerio de Sanidad logró aprobar en el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), y tras pasar por el Comité Técnico de la Estrategia de Salud Mental del SNS constituida por entidades científicas y sociales del ámbito de la salud mental (entre las que nuestra federación se encuentra) el Plan de Acción de Salud Mental 2025-27.

Creemos que es un gran logro el haber podido alcanzar una suficiente unanimidad para aprobar este mapa que marca el rumbo de los próximos años en el trabajo de la salud mental.

Son muchos los retos y propuestas importantes que plantea, pero hoy, aquí quiero destacar fundamentalmente dos:

  • Por un lado, la disminución de prescripción de psicofármacos en pro de otros abordajes clínicos más eficaces y a la larga más económicos como es la psicoterapia. A nadie se le escapa el abuso de estos fármacos en nuestra sociedad y la facilidad con que en muchas ocasiones son prescritos y adquiridos; la explicación a esta realidad es compleja como no podía ser de otra manera; desde razones sociológicas como la búsqueda rápida del bienestar o al menos de la evitación del malestar, la fuerza que tiene en nuestro sistema de salud la empresa farmacéutica, así como la falta de recursos profesionales en la atención primaria  y en la especializada con falta de profesionales de la psicología, la psiquiatría y enfermería, y la escasez de programas de intervención en salud mental.
  • Por otro, dentro de la Línea 1 de Refuerzo de los recursos humanos en salud mental en las acciones aparece el punto 2 Impulsar el acceso a la formación en psicoterapia de calidad y con recursos eficaces. Por primera vez se explicita esta necesidad de regular la psicoterapia. Es fundamental que este proceso se realice con las entidades que desde hace años venimos trabajando en esta dirección y formando, de manera científica y rigurosa, a muchas generaciones de profesionales.

Pero aún hemos de señalar más. Si afirmamos, como plantea el Plan de Acción de Salud Mental 2025-27 que el sufrimiento humano tiene múltiples orígenes (biológico, psicológico, relacional, social, económico, etc.) también debemos abordarlo desde esta mirada multifactorial y compleja en el contexto de la psicoterapia. No podemos volver a caer en errores del pasado de fragmentar la intervención según una división academicista donde la mirada está en los profesionales y no en quienes sufren. La regulación de la psicoterapia debe implicar una formación de calidad y científica, práctica y experiencial de manera que al final del proceso formativo los/as profesionales estén preparados para acompañar a los/as usuarios/as, familias y parejas. Y esta formación debe ser para todos aquellos trabajadores de la salud (mental y corporal), de los servicios sociales y educativos porque cada uno aporta una mirada que ayudará a abordar las distintas caras de este prisma complejo que es el sufrimiento humano.

Se ha dado un importante paso con dicho Plan de Acción, ahora debemos concretarlo y ser valientes para ayudar a construir una psicoterapia en España con una base multiprofesional y de calidad.

Jorge Gil Tadeo

Presidente FEATF